Una Soraya más poderosa que nunca

Vicepresidenta del Gobierno, ministra de Presidencia y para las Administraciones Territoriales y responsable del CNI son las ocupaciones que la vicepresidenta llevará a cabo en esta XII Legislatura, incrementando así su nivel de responsabilidad respecto al pasado Gobierno que comenzó en 2011. Sin embargo, deja de ser la portavoz del Gobierno, cargo que asume el ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo.

Publicaba este miércoles La Vanguardia que Mariano Rajoy no quería dar un mensaje de vencedores y vencidos con la confección de su nuevo Consejo de Ministros. Finalmente así ha sido y ha decidido prescindir de la labor de afines suyos, como José Manuel García-Margallo o Jorge Fernández Díaz, para dar paso personas de confianza de Soraya, como es el caso de Álvaro Nadal.

Además, la vicepresidenta se mantiene como única entorno a la vicepresidencia ya que se existía la posibilidad de confeccionar una segunda vicepresidencia, otorgándosela a Luis de Guindos, para redistribuir el excesivo poder en manos de Soraya. Finalmente, Rajoy ha optado por que sólo exista una vicepresidencia y que la siga ostentando la misma titular.

En cuanto a las Administraciones Públicas, Soraya adquiere el mandato sobre estas, las cuáles suponen un área muy decisiva y conflictiva, perdiendo esta competencia el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro respecto al anterior Gobierno. No obstante, entre sus funciones como titular de la Administración Territorial está diseñar el nuevo sistema de financiación autonómica, una misión en la que tendrá que contar con Montoro, que aún sigue manejando la Hacienda Pública.




Soraya no renuncia tampoco al control del CNI. Según han informado fuentes del Ejecutivo a EFE, la vicepresidenta seguirá supervisando el Centro Nacional de Inteligencia, una tarea encomendada históricamente al ministro de Defensa, cartera que ahora ocupa su rival María Dolores de Cospedal.